Mi bandera es tener un cuerpo…

Mi bandera es tener un cuerpo desnudo en el sofá.

Mi lluvia no discute la apología del futuro gobernante, llueve porque debe llover. Mi bandera es tener un cuerpo desnudo en el sofá. Hacer el amor y no la política. Me desgasto si la critico. No me concierne practicarla porque me convence. He sido débil con las ideologías. Aunque dejé de creer en ellas como muchas cosas… como cuando alguien me habla de amor y sólo quiere sexo; o me da sexo y sólo confunde su soledad; o me aliviana con su amistad pero yo lo que quiero es sexo.

Es así de confuso, todo un partido descomunal. Un debate que define mi crisis con la mundial. El eslogan «Creo lo que el sexo me diga». Mi futuro no lo definen las concesiones con China, ni la muerte del bipartidismo, ni el desgaste barato de volver a creer en un nuevo partido, o en el viejo, porque me ponen la guinea feminista de que nos llegó la hora de poner a una mujer en la palestra presidencial.

Voto por la próxima caricia, porque el beso sea más constante, por ser para alguien la próxima puerta al universo, la única opción.

Esa es mi política, vivir al máximo de orgasmos. Sin las mentiras gestuales que me da la democracia o los que dicen amar.
Sigue lloviendo en la próxima parada. Mi futuro político es saber ¿dónde estás?

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